Su audición

El oído

Su objetivo primordial es recibir vibraciones del entorno y convertirlas en información que el cerebro pueda usar.

Las vibraciones del entorno constituyen distintas ondas sinusonidales que se denominan “sonido”. Éstas presentan dos características principales: su frecuencia (que puede ser grave, media y aguda) expresada en Hertzios y su intensidad (débil, confortable o fuerte) expresada en decibelios. Los sonidos naturales se presentan como un conjunto de diversas frecuencias, por lo que el sistema auditivo descompone estos sonidos complejos en frecuencias simples, al realizar el análisis posterior en la vía auditiva. En el ser humano la audición tiene una importancia crucial, ya que gracias a ella se ha desarrollado el lenguaje, que es la base de buena parte de nuestra evolución como especie.

Los cambios en la energía sonora, a medida que ésta pasa a través de las distintas partes del sistema auditivo, se denominan procesos de transducción. Las distintas partes del sistema auditivo convierten la energía sonora de una forma mecánica a otra bioeléctrica, hasta convertir las vibraciones iniciales en información para el cerebro.

El oído humano es capaz de percibir desde sonidos de muy baja intensidad hasta sonidos que llegan a provocar dolor. Este rango es de alrededor 130 decibelios (dB), desde los sonidos apenas audibles (0dB) hasta los desagradables (130dB). Además de la intensidad, el oído puede detectar el tono (grave o agudo), que está ligado al número de vibraciones realizadas por segundo. Cuanto más elevada es la frecuencia, más agudo es el tono. El rango de frecuencias que puede percibir el oído humano es muy amplio y va de 20 a 20.000 Hercios. Además de la intensidad y el tono, el oído es capaz de detectar el timbre. Calidad que nos permite, por ejemplo, diferenciar un mismo tono emitido por distintos instrumentos, como una flauta y un saxofón.

Anatomía funcional

Oído Externo

El oído externo está constituido por el pabellón o pinna y el conducto auditivo externo. El pabellón recoge y conduce los sonidos dentro del canal auditivo y permite saber si los sonidos vienen por delante o por detrás, de arriba o de abajo. El canal auditivo transporta el sonido al oído medio, es curvado en forma de “S”, y mide unos 25 – 30 mm. Tiene dos partes diferenciadas: una cartilaginosa y una ósea. La parte cartilaginosa tiene cabellos y glándulas que producen cerumen. La parte ósea está más cercana a la membrana timpánica y es mucho más sensible. El cerumen ayuda a lubricar la piel y retener la suciedad.

fisiologia oido CAT
Oído Medio

El tímpano (membrana timpánica) es una membrana situada en la parte interna final del conducto auditivo. En esta parte interna de la membrana timpánica hay un espacio lleno de aire llamado cavidad del oído medio. Las vibraciones de la membrana timpánica son transmitidas a través del martillo, yunque y estribo, conjunto llamado cadena osicular. La base del estribo transmite las vibraciones al oído interno. En el oído medio también encontramos la trompa de Eustaquio que se comunica con el espacio nasofaríngeo.

Oído Interno

El oído interno tiene 2 divisiones: una para oír y otra para el equilibrio. La división auditiva está formada por la cóclea y el nervio auditivo. La cóclea tiene forma de caracol y una estructura ósea que contiene un órgano sensorial llamado órgano de Corti. El órgano de Corti produce mensajeros químicos cuando las vibraciones del estribo activan sus pequeñas células ciliadas (internas y externas). Entonces éstas excitan los nervios auditivos que transportan el sonido al cerebro.

Nervio acústico

El nervio acústico reúne las fibras nerviosas que conducen al cerebro la excitación bioeléctrica de las células ciliadas que se encuentran en el órgano de Corti.

Vías Auditivas Centrales

El sistema auditivo central es una compleja red de caminos hacia el cerebro. Es responsable de nuestra habilidad de localización, comprender el habla en situaciones ruidosas y otros sonidos complejos, incluyendo la percepción de la música.

Fisiología

La fisiología de la audición se divide en función del tipo de acción que realizan los distintos órganos que intervienen en la audición:

Mecanismos de conducción o transmisión: conducen la energía mecánica de la energía sonora hacia las células ciliadas sensoriales. El sonido se transmite y amplía por los mecanismos del oído medio.

Transformación eléctrica o de percepción: la energía mecánica sonora estimula el órgano de Corti y éste la vía nerviosa. La energía mecánica se transforma en impulsos eléctricos que serán transmitidos por la vía auditiva hacia el cerebro.l cervell.

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Fisiología del oído externo

Pabellón auditivo: Protege el oído, conduce el sonido y amplía las ondas sonoras (frecuencias de 5 KHz y 6 KHz).

Conducto auditivo externo: Transmite el sonido hacia el tímpano y provoca un efecto de resonancia en agudos (frecuencias de 2KHz a 4 KHz) al mismo tiempo que protege el oído gracias a su forma sinusoidal

Fisiología del oído medio

Tímpano y cadena osicular: Este conjunto amplía las presiones y la fuerza de la vibración sonora que llega a través del conducto auditivo externo hasta la ventana oval (entrada de la cóclea), sobre todo en frecuencias graves (hasta 1.500 Hz).

Reflejo estapedial: Es un reflejo que actúa como sistema de protección del oído interno y controlador de la presión sonora en graves.

Trompa de Eustaquio: Su función es nivelar las presiones del oído medio con el exterior y permitir la salida de mocusidad hacia la rinofaringe.

Fisiología del oído interno

Cóclea: Es el órgano receptor de los estímulos mecánicos percibidos y ampliados por el oído medio. Su estimulación está ligada a la forma de la cóclea y a las propiedades físicas del sonido. La distribución tonotópica del sonido a lo largo de las dos vueltas y media de la cóclea constituye un primer filtro para la entrada del sonido y su correcta distribución hacia las vías auditivas. Tenemos una estimulación de la frecuencia en la zona de máxima vibración, contracción de las células ciliadas y transducción de las células ciliadas hacia el cerebro.

Fisiología del nervio acústico

Son las fibras nerviosas que mandan la señal acústica a niveles superiores.

Fisiología de la corteza cerebral

Dónde se procesa toda la información que ha llegado desde ambos oídos. Nuestro cerebro interpreta las señales y nos indica que, por ejemplo, el timbre sonó, o que palabras están siendo habladas. Muchas cosas ayudan a determinar exactamente lo que oímos, pero es la combinación de frecuencias que dan los diferentes sonidos su característica distintiva. La fuente, la dirección y el volumen del sonido son otras pistas que usa el cerebro para descifrar los mensajes.

Audición binaural

Se denomina audición binaural la capacidad de percibir el sonido por ambos oídos.

Hemos nacido con dos oídos porque necesitamos dos oídos. Lo mismo ocurre con nuestros ojos, piernas o brazos. Observe a los animales. La audición binaural es lo habitual en la naturaleza.

Las personas que han perdido audición en un oído le dirán que es muy difícil acostumbrarse a escuchar solo con uno. Nuestro cerebro necesita los dos oídos para identificar de dónde provienen los sonidos y determinar si son cercanos o lejanos. Además, en un ambiente ruidoso es muy difícil seguir una conversación con un oído solo.

audicion binaural CAT

Muchas personas creen que el proceso de oír solo ocurre en los oídos. En realidad es nuestro cerebro quien interpreta las distintas señales que reciben nuestros oídos.

La audición binaural es esencial para detectar la dirección por la que nos llega el sonido.
Esta detección se produce gracias a dos hechos:

  • Escuchamos antes por el oído que se encuentra más próximo al sonido.
  • El sonido llega con más intensidad al oído más próximo a la fuente sonora.

Es el cerebro que analiza estas diferencias de tiempo e intensidad y extrae una conclusión de la dirección de procedencia del sonido.

Pérdida auditiva

Más de 520 millones de personas en el mundo padecen algún grado de pérdida auditiva.

La pérdida auditiva es un problema muy común. Más de 520 millones de personas en el mundo la padecen. A medida que la esperanza de vida y los niveles de ruido de las sociedades industrializadas aumentan, incrementa también el número de personas con problemas auditivos.

La exposición prolongada al ruido intenso en la calle y en el trabajo está provocando que la pérdida auditiva aparezca a edades más tempranas. Su control y prevención puede reducir de forma importante su aparición y desarrollo.

Nuestra habilidad de oír es fundamental para comunicarnos con los demás. Los efectos sociales y emocionales son uno de los primeros síntomas de la pérdida auditiva.

Habitualmente, la pérdida auditiva aumenta de forma gradual. Es decir, no nos damos cuenta de que vamos perdiendo los sonidos del día a día. Antes de darnos cuenta, es posible que estemos perdiendo esos sonidos del entorno, como las voces de nuestros familiares más queridos.

Hay personas que piensan que su pérdida auditiva no es lo suficientemente importante como para preocuparse. Pero por leve que ésta sea, comprobará una gran mejora en su calidad de vida si pone remedio a su dificultad. En Audio [Packs] encontrará profesionales de la audiología y la logopedia que le ayudarán a solventar sus problemas auditivos.[Packs]

Síntomas

Los signos de la pérdida auditiva pueden ser sutiles y aparecer poco a poco, o pueden ser significativos y aparecer de pronto. De todos modos, hay unos indicadores comunes.

Deberá sospechar la presencia de una pérdida auditiva si experimenta alguno de los síntomas que se detallan a continuación:

En su día a día

  • Requiere que le repitan frecuentemente.
  • Tiene dificultades para seguir las conversaciones con dos o más personas.
  • Piensa que los demás hablan bajo o no vocalizan.
  • Tiene dificultades para oír en ambientes ruidosos (conferencias, restaurantes o reuniones).
  • Tiene dificultades para oír a niños o mujeres.
  • Pone el volumen de su TV o radio muy alto.
  • Contesta o responde inapropiadamente en conversaciones.
  • Tiene pitidos en los oídos.
  • Lee los labios o mira fijamente a la cara de sus interlocutores.

Emocionalmente

  • Se siente estresado tratando de escuchar lo que dicen los demás.
  • Se enfada con los demás porque no consigue oír o entender lo que dicen.
  • Se siente avergonzado a la hora de conocer a alguien o malinterpreta lo que le dicen.
  • Se siente nervioso cuando trata de oír y entender.
  • Se retira de los actos sociales, de los que antaño disfrutaba, debido a sus dificultades auditivas.

Médicamente

  • Tiene antecedentes familiares.
  • Toma medicación que puede dañar su audición (ototóxicos).
  • Tiene diabetes o problemas de corazón, circulación o tiroides.
  • Ha estado expuesto a sonidos elevados durante largos períodos de tiempo o a un sólo ruido explosivo.

Impacto e incidencia

Mucha gente sabe que su audición se ha deteriorado, pero son reacios a buscar ayuda.

Tal vez no quieren admitir su problema, se sienten avergonzados por sentirse débiles, o creen que pueden ir pasando sin usar audífonos. Y desafortunadamente, muchas personas esperan años o décadas para empezar un tratamiento.

El tiempo y la investigación demuestran los considerables efectos negativos sociales, psicológicos, cognitivos y de salud que conlleva la pérdida auditiva no tratada, con implicaciones que van más allá de la audición. De hecho, las personas con dificultades de audición experimentan comunicaciones distorsionadas o incompletas que impactan seriamente en sus vidas personales y profesionales, a la vez que conllevan aislamiento y soledad.

Los estudios han vinculado la pérdida auditiva a:

  • Irritabilidad, negatividad y mal humor.
  • Fatiga, tensión y depresión.
  • Evitar los actos sociales, aislamiento y soledad.
  • Reducción de la capacidad de alerta e incremento del riesgo en la seguridad personal.
  • Reducción de la memoria y la capacidad de realizar nuevas acciones.
  • Reducción de la producción laboral y los ingresos económicos.
  • Disminución en la salud psicológica y general.

La pérdida auditiva no está asociada solo a la gente mayor. Puede aparecer en cualquier momento y edad, incluso en la niñez. Para los jóvenes, incluso una pérdida leve puede provocar dificultades de aprendizaje, desarrollo del lenguaje y la construcción de capacidades interpersonales.

A continuación detallamos la incidencia de la pérdida auditiva en nuestra sociedad:

incidencia CAT

Grados

Denominamos hipoacusia al déficit funcional que ocurre cuando un sujeto pierde capacidad auditiva en menor o mayor grado. Es necesario realizar una audiometría para determinar el tipo y la severidad de la pérdida auditiva.

Llamamos umbral auditivo al estímulo sonoro más débil que es capaz de percibir un determinado oído. Cada sujeto tiene su propio umbral de audición, que a su vez puede ser distinto en el oído derecho y en el oído izquierdo.

grados CAT
Pérdida auditiva leve

No se oyen los sonidos suaves.
La comprensión verbal es difícil en entornos con sonidos intensos.

Pérdida auditiva moderada

No se oyen los sonidos suaves ni moderadamente intensos.
La comprensión verbal es bastante difícil si existe ruido en el ambiente.

Pérdida auditiva severa

Las conversaciones deben realizarse en un tono alto.
Las conversaciones en grupo solo son posibles con mucho esfuerzo.

Pérdida auditiva profunda

Se oyen algunos ruidos muy intensos.
Sin la ayuda de un audífono, la comunicación se convierte en imposible aunque se haga un gran esfuerzo.

Podemos clasificar las pérdidas auditivas según el lugar en que se encuentra la lesión que las produce. El primer hecho importante es saber si la disfunción ocurre en uno o en ambos oídos, tratándose de una pérdida unilateral o bilateral respectivamente.

En términos generales hay 4 tipos de pérdida auditiva, la conductiva, la sensoneural, la mixta (combinación de pérdida conductiva y sensoneural) y la central. Vemos cada una a continuación:

TIPOS CAT
Pérdida Auditiva Conductiva

La pérdida auditiva conductiva está causada por cualquier condición o enfermedad que impide la transmisión del sonido en su forma mecánica a través de la cavidad del oído medio hacia el oído interno. Puede ser resultado de un bloqueo del canal auditivo externo o por cualquier desorden que afecte a la habilidad del oído medio de transmitir la energía mecánica a la base del estribo. Esto provoca una reducción de la intensidad (sonoridad), uno de los atributos físicos del sonido, que conlleva que la energía que llega al oído interno es menor que la del estímulo original. Es por esto que las personas con pérdida conductiva necesitan más energía para oír el sonido. Cuando el sonido es suficientemente intenso y se supera este impedimento, el oído funciona de forma normal. Generalmente, la causa de una pérdida conductiva puede ser identificada y tratada restituyendo la audición total o parcialmente. En los casos en los que no sea posible o recomendable una solución médica o quirúrgica, los audífonos son una solución muy efectiva para corregir la pérdida auditiva.

Pérdida Auditiva Sensoneural

La pérdida auditiva sensoneural es una disfunción en el oído interno o el nervio auditivo. El componente sensorial puede atribuirse a un daño causado en el órgano de Corti, a la incapacidad de las células ciliadas de estimular los nervios auditivos. También puede atribuirse a problemas metabólicos en los fluidos del oído interno. El componente neural o retrococlear puede ser resultado de un daño severo en el órgano de Corti que cause que los nervios de la audición se degeneren. Los propios nervios son incapaces de mandar la información neuroquímica a las vías auditivas centrales.

Muchas veces la razón de la pérdida sensoneural no puede ser determinada, no responde al tratamiento médico y es típicamente descrita como una condición irreversible y permanente. Al igual que en la pérdida conductiva, la pérdida sensoneural reduce la intensidad del sonido, pero puede también introducir un elemento de distorsión en lo que se escucha, haciendo los sonidos poco claros incluso cuando son de intensidad suficiente. La pérdida sensoneural de origen central está causada por un desorden en el sistema nervioso central auditivo. Normalmente aparece con audición normal en tonos puros, pero con unos pobres porcentajes de discriminación de palabras.

Una vez que se han descartado los tratamientos médicos, el tratamiento para la pérdida sensoneural es la amplificación con audífonos.

Pérdida Auditiva Mixta

La pérdida mixta es debida a una pérdida sensoneural con un componente conductivo en todo o parte del rango audiométrico. Por lo tanto, además de la pérdida irreversible causada por un desorden en el oído interno o en el nervio auditivo, hay también una disfunción en los mecanismos del oído medio que empeoran más la pérdida sensoneural. Los audífonos son beneficiosos, pero debe determinarse si el componente conductivo se debe a una infección activa del oído.

Causas y desórdenes

Existen numerosos factores que provocan pérdida auditiva y su impacto en la audición es variable. A veces la causa o etología es visible, como el cerumen en el canal auditivo o una infección de oído. Otras veces, las causas de la pérdida auditiva se presumen o se desconocen.

Las causas principales de pérdida auditiva son las siguientes:

Causas i desordres CAT

Causas de pérdida Conductiva en:

Oído Externo

  • Malformaciones congénitas en las que no encontramos pabellón.
  • Bloqueo del conducto auditivo externo.

Oído Medio

  • Perforación timpánica por trauma o enfermedad .
  • Otitis media (infección).
  • Rotura de la cadena osicular debido a un traumatismo.

Causas de pérdida Sensoneural:

Sensorial

  • Indicadores de riesgo neonatal
  • Desórdenes genéticos que causan pérdidas sensoneurales no-sindrómicas
  • Presbiacusia – pérdida auditiva por la edad.
  • Ototóxicos (antibióticos) .
  • Tratamientos de cáncer.
  • Traumatismos – fracturas del hueso temporal .
  • Exposición excesiva al ruido .
  • Enfermedades del sistema vascular (anemia).
  • Enfermedad de Kidney.
  • Síndrome de Meniere.
  • Infecciones congénitas como toxoplasmosis, rubeola, CMV o herpes .
  • Infecciones adquiridas como meningitis, paperas, laberintitis o sífilis.

Neural

  • Neurinoma acústico u otros tumores del nervio auditivo y equilibrio.

El ruido y la prevención

Su audición es un recurso precioso que debe ser protegido de forma activa. ¿Sabía usted que una tercera parte de las pérdidas auditivas se pueden prevenir con una apropiada protección auditiva y un poco de precaución?

A continuación detallamos unas simples reglas que le permitirán conservar su audición:

Elimine los ruidos fuertes

El ruido es la primera causa de pérdida auditiva, por lo tanto es necesaria una buena protección a la exposición a sonidos intensos durante largos periodos de tiempo.

Si usted trabaja en una actividad de riesgo asegúrese que está debidamente protegido. Use tapones antiruido a medida cuando use maquinaria pesada, martillos percutores o se encuentre en actividades ruidosas (conciertos, eventos deportivos).

En casa, baje el volumen de su televisor, radio y reproductores de música. Adquiera los productos que sean más silenciosos. Compare las especificaciones técnicas de los productos (dB) y escoja aquellos que proporcionen un valor menor. Reduzca el funcionamiento simultáneo de dispositivos que generan ruido.

tabla ruidos CAT

El ruido es la primera causa de pérdida auditiva, por lo tanto es necesaria una buena protección a la exposición a sonidos intensos durante largos periodos de tiempo.

Si usted trabaja en una actividad de riesgo asegúrese que está debidamente protegido. Use tapones antiruido a medida cuando use maquinaria pesada, martillos percutores o se encuentre en actividades ruidosas (conciertos, eventos deportivos).

En casa, baje el volumen de su televisor, radio y reproductores de música. Adquiera los productos que sean más silenciosos. Compare las especificaciones técnicas de los productos (dB) y escoja aquellos que proporcionen un valor menor. Reduzca el funcionamiento simultáneo de dispositivos que generan ruido.

Deje de usar algunas substancias o drogas

El alcohol y el tabaco deterioran la audición. También hay diversas drogas que deben usarse con cautela, especialmente ciertos antibióticos. Pregunte a su doctor acerca de los posibles efectos en la audición de algunas prescripciones.

No utilice bastoncillos para los oídos

Limpie sólo con delicadeza el pabellón y la parte externa del conducto.

Use sistemas de protección si trabaja en entornos ruidosos

Puede aparecer una pérdida auditiva permanente con sólo estar expuesto 15 minutos a determinados sonidos intensos e inmediata si nos exponemos a sonidos procedentes de armas de fuego o instrumental pesado.

Trate a tiempo las infecciones de oído

Es necesario prevenir las infecciones de oído y tratarlas a tiempo para prevenir lesiones a largo plazo. Pueden ser potencialmente peligrosas, especialmente en niños.

Realice revisiones periódicas de su audición

La pérdida auditiva, como otras condiciones médicas, pueden ser gestionadas de forma más eficaz cuanto antes sean detectadas. Después de los 25 años, es una buena idea realizar controles auditivos anuales. Si usted ha estado expuesto a ruidos de forma prolongada o sabe que tiene algún tipo de problema auditivo, una evaluación anual es una buena idea.

Sonidos perdidos

En el cerebro encontramos unas áreas encargadas de procesar el sonido. Si el cerebro no recibe esta información debido a una pérdida auditiva, su habilidad para comprender el habla puede declinar con el tiempo. Este fenómeno se denomina deprivación auditiva.

Los audífonos amplifican los sonidos del habla para permitir que el cerebro reciba la información perdida.

El uso de audífonos retrasa y contiene la pérdida de las capacidades de procesamiento del habla que se producen con los años.

Sabemos lo que ocurre cuando privamos a un ojo de luz. Un mecanismo similar ocurre con nuestro sentido de la audición. De forma simplificada podríamos decir que respecto al sentido de la audición existe el efecto «úsalo o piérdelo».

La habilidad de comprender el habla puede deteriorarse con los años si el cerebro no recibe todos los sonidos del habla. Cuanto más se ignora el problema, más dificultades de habituación a los audífonos tendremos.

Acúfenos

Los acúfenos o tinnitus a menudo son descritos simplemente como pitidos en los oídos o ruidos en la cabeza. Los sonidos escuchados en uno o ambos oídos se describen por las personas de distintas maneras. Para algunos son pitidos de alta frecuencia, sonidos de riachuelos, ruidos de cascadas, silbidos, sonidos parecidos a los provocados al escuchar una concha de mar. Los acúfenos pueden ser leves, perceptibles sólo en habitaciones silenciosas, o pueden ser tan elevados y molestos que la persona no pueda escuchar nada más. Pueden ser persistentes, intermitentes o vibrantes, dependiendo de la causa. Mientras que los acúfenos no causan desórdenes auditivos, pueden acompañarse de pérdida auditiva y otros síntomas de oído como presión, mareos o vértigos. A menudo ocurren aisladamente.

Algunas de las causas principales son:

  • Excesiva cera o obstrucciones del canal auditivo
  • Perforación del tímpano o acumulación de fluido detrás del mismo
  • Otosclerosis – el estribo queda fijado
  • Otitis media (infecciones de oído)
  • Exposición a un ruido muy intenso brusco o a exposiciones repetidas a ruidos elevados
  • Algunas medicaciones provocan ruidos en la cabeza
  • Alta o baja presión de sangre o anemia

Corregir las causas tratables del acúfeno (por ejemplo cerumen, alergias, infecciones, sífilis) a menudo mejora la situación. De todos modos, cuando la causa es desconocida, o cuando los ruidos en la cabeza parten de la cóclea, el nervio auditivo, o el cerebro, el tratamiento es más difícil. La mayoría de medicaciones o procedimientos quirúrgicos no han tenido éxito. Debido a la directa relación entre el mecanismo auditivo y el sistema nervioso, se recomienda a los pacientes que sufren de tinitus evitar situaciones de tensión, fatiga y estimulantes. Sedantes y ejercicios de relajación pueden proporcionar mejoras temporales. El otro único acercamiento que ha conseguido algún resultado es enmascarar el acúfeno (enmascarar los pitidos con otros sonidos) con el fin de distraer la concentración del individuo en el acúfeno. Otros tratamientos a explorar son la terapia cognitiva y la TRT.

Debido a que el acúfeno puede ser el síntoma de un desorden mucho más serio, es importante determinar la causa antes de tratarlo. Si usted padece acúfenos, le recomendamos que se dirija a un médico especialista (otorrinolaringólogo) lo antes posible.